· Edición Digital · Número 21· Noviembre 2012 ·

Barcelona

Sobre la nueva terminal semiautomatizada

Jordi Aragunde, coordinador de la Zona Catalano-Balear, analizaba el pasado mes de septiembre, en entrevista concedida al Diario del Puerto, la puesta en marcha de la nueva terminal semiautomatizada de Huchitson en el Muelle Prat del Puerto de Barcelona Prat. 

Según Aragunde, para los estibadores barceloneses, su inauguración “supone una oportunidad para recuperar los niveles de actividad que habíamos llegado a alcanzar en la pasada década. Desde este punto de vista, la vemos con ilusión y esperanza, aunque para nosotros contiene otro mensaje fundamental: Barcelona sigue siendo un puerto atractivo para realizar grandes inversiones, y en ello los estibadores hemos tenido una buena parte de la culpa”.

Respecto al desafío que supone la entrada en funcionamiento de una terminal semiautomática, el coordinador de la Zona Catalano-Balear lo ve como un reto “ilusionante”. “Los estibadores pasamos en los años 70 y 80 de llevar sacos en la espalda a manipular grúas de grandes tonelajes. El proceso de contenerización fue un éxito económico, pero ¿y social? También. Nadie se quedó atrás. Ésa es la lección que debemos aprender y que ahora debe servirnos como guía. Queremos que la automatización no sólo se interprete desde una óptica economicista, sino que lo haga desde una perspectiva más humana: en definitiva, menos accidentes y una mejor organización y planificación de las operativas”.

También existen en el colectivo incertidumbres inherentes a todo proceso de cambio. “Hasta hoy, el Puerto de Barcelona es el fruto de un modelo abierto al mundo pero de clara raíz local. Es el “aquí nos conocemos todos”, que te permite dirigirte a los empresarios de “tú” (y viceversa) y en muchos casos mantener complicidades que van más allá de la estricta relación laboral. Es un modelo de éxito, que nos permite a todos reconocernos como miembros de una“gran familia portuaria”, sin duda, pero ¿cómo afrontar la llegada de los grandes inversores internacionales? Pues desde la profesionalidad y el rigor. No hay más. Y el tiempo y los resultados irán trayendo (y atrayendo)todo lo demás. Existen, claro está, ciertos principios irrenunciables -la carga y descarga de mercancías la realizan estibadores, pero afortunadamente nada de eso ha sido cuestionado hasta el momento”, afirma el coordinador.

En cuanto a los niveles de productividad que va a va a aportar la mano de obra al Muelle Prat, para Aragunde, “es probable que los niveles aumenten en gran medida tras una primera etapa de adaptación. Una mejor planificación traerá una mejor ejecución. Pero que nadie olvide que el margen de mejora de la productividad en Barcelona -especialmente en las operativas de contenedores- es un reto. La productividad no es un problema en Barcelona y queda claro desde el momento en que Hutchison nos elige como gran puerta del sur de Europa (y los altos rendimientos lo corroboran)”.

Respecto a la situación vivida en el Puerto de Algeciras con la puesta en marcha de TIIA, Aragunde habla del colectivo recordando que “los estibadores somos un colectivo organizado y maduro que ha logrado mantener un estatus laboral digno. Si hemos logrado llegar hasta aquí no sólo ha sido porque somos buenos profesionales, sino también por nuestra capacidad de enfrentarnos con valentía a cualquier ataque. Sabemos que sólo desde la solidaridad entre los compañeros de profesión podremos sobrevivir en un mundo que demasiadas veces reduce a las personas a la categoría de números. Nosotros somos de la lógica de maximizar los beneficios para repartirlos entre todos, no sólo para enriquecer a unas élites. Y por supuesto que estamos muy agradecidos a toda la ayuda e información que nos han ofrecido nuestros compañeros de Algeciras, siempre salvándola diferencia entre puertos”•.

El entendimiento con la sociedad explotadora a la hora de definir la estructura laboral del servicio ha sido un “proceso arduo” para el coordinador de zona, y felicita a “los compañeros que lo han seguido en la difícil tarea día tras día”. Y continuación explica el proceso: “Conformamos una pequeña comisión que se sentó a dialogar con Estibarna y con Tercat para ir definiendo la composición de los equipos de trabajo y todos los ámbitos y funciones que nos correspondían como estibadores, y aunque quedan algunos flecos, creemos que el trabajo hecho hasta hoy es más que positivo y que también esa es la sensación que tiene la empresa”. Y prosigue: “Lo primero era conocer con detalle el sistema de trabajo, la dinámica de las operativas, y posteriormente iniciar la formación de las diferentes secciones y especialidades. Es un proceso ilusionante y agotador, pero estamos seguros de que el resultado vale la pena, con el objetivo de conseguir que la terminal Hutchison en Barcelona sea la mejor terminal semiautomática del mundo.

Y tras asegurar que la propia dinámica del Puerto de Barcelona les llevará a que siempre existan flecos y puntos pendientes de discutir y negociar, envía un mensaje al colectivo estibador: “Felicitarles. Sinceramente no puedo más que agradecer la actitud de las mujeres y los hombres que conforman el colectivo de estibadores por su capacidad de trabajo, por su unidad después de estos últimos años de brutal crisis, por haber asumido que hay que formarse continuamente y hacerlo con ilusión, por dar muestras diarias de su solidaridad y compañerismo, por no tener miedo al futuro y saber que lo que ocurra con nuestras vidas depende, en definitiva, de lo que hagamos cada día. Siempre lo decimos y no es ninguna impostura: estamos orgullosos de ser estibadores. Por eso, gracias.