· Edición Digital · Número 21· Noviembre 2012 ·

Barcelona

Asamblea informativa sobre el conflicto en Portugal

El pasado 25 de septiembre los puertos europeos, entre ellos Barcelona, pararon su actividad entre las 08 y las 09h para informar sobre las medidas que esta preparando la Unión Europea y que podrían suponer un nuevo ataque contra los estibadores, siendo su banco de pruebas la aplicación de la nueva Ley de Puertos portuguesa.
 

En las asambleas informativas se habló del conflicto que mantiene los compañeros portugueses. Según el borrador recibido por los sindicatos del vecino país, la nueva ley supondría la reducción de los ámbitos de trabajo de los estibadores, poniendo en peligro la exclusividad en la contratación. Es decir, un ataque en toda regla a la profesión portuaria.

Para defenderse de estos ataques, los portuarios portugueses crearon un frente sindical, agrupando a estibadores personal administrativo y pilotos, e iniciando diferentes movilizaciones. Las negociaciones con el gobierno portugués no fructificaron y en la reunión de la Zona Europea de IDC celebrada el pasado el pasado 12 de septiembre en París, se decidió mostrar el apoyo incondicional de los estibadores europeos a los compañeros portugueses, de ahí la asamblea informativa en todos los puertos.

Lamentablemente, la Federación del Puerto de Leixoes se desmarcó del Frente de Sindicatos al que da soporte IDC y firmó un acuerdo con el gobierno portugués, lo que augura un conflicto más prolongado en el tiempo. Si no se llega a un acuerdo global que satisfaga los estibadores del Frente de Sindicatos, será difícil que las medidas que se adopten después de este primer paro no vayan a más, por lo que no se descartan nuevas movilizaciones durante el mes de octubre.

En paralelo, Bruselas acogió entre el 25 y el 26 de septiembre una Conferencia organizada por la Comisión Europea de Transportes y en que se presentarán los resultados de un estudio sobre las medidas que deberían adoptar los puertos europeos para ser más competitivos. La preocupación es patente ya podría interpretarse como un tercer intento de imponer una nueva directiva, desmantelando las plantillas de trabajo, consolidando la autoasistencia y desregulando por completo las condiciones de salario y seguridad laboral.