· Edición Digital · Número 21· Noviembre 2012 ·

Tarragona y Palamós

Biomasa de bosques quemados

Una empresa familiar gerundense dedicada a la exportación de madera, Forestal Saliva, embarca desde los puertos de Palamós y Tarragona madera en astillas procedentes de bosques quemados con destino a las centrales de biomasa. La empresa mueve 100.000 toneladas a! año y un 80% se exporta a Italia. 

La elección de Tarragona o Palamós se produce en función de la proximidad de la materia prima, En Tarragona, la operadora es Sitasa y la consignataria es Alfaship. Forestal Soliva procesa la madera quemada o caída por el viento, la trocea, la tritura, la convierte en astillas y la exporta para usarla como combustible en las centrales térmicas italianas, que compran este combustible natural a 40 euros la tonelada.

Desde Tarragona ya han partido hacia Italia 4.500 toneladas de biomasa procedente de los incendios de Alcover y La Riba (Alt Camp), el peor incendio del año pasado, a razón de entre 30 y 40 toneladas de madera por hectárea. La escalada de los precios de los combustibles y del gas natural hacen mucho más atractiva esta alternativa para las empresas, pero también los propietarios forestales la ven como una buena opción.

La Asociación Forestal de las Comarcas de Tarragona -que entre los cien socios cuenta con once ayuntamientos- concentra 8.000 hectáreas de bosque y ya han firmado convenios con dos empresas catalanas para retirar y comercializar la madera como biomasa. Si tres kilos de astilla equivalen a un litro de gasóleo, en los bosques catalanes existen cerca de 20.000 millones de litros de gasóleo.

Por su parte, la Generalitat estudia su papel en todo este proceso, que recae en manos mayoritariamente privadas y es complejo. La gestión pasa por el propietario particular del bosque, que debe pedir la limpieza de sus tierras, sin rendimiento económico, pero con el gran valor añadido de prevención de incendios.