· Edición Digital · Número 21· Noviembre 2012 ·

Los estibadores europeos hacen balance en Barcelona de las luchas portuarias

El Grupo de Trabajo del IDC, el sindicato europeo de estibadores, se reúne en la capital catalana para debatir y analizar las diferentes amenazas que sufre el colectivo de trabajadores portuarios, que ayer secundaron la jornada de huelga coordinada por la Confederación Europea de Sindicatos en protesta por la política de recortes defendida por la Unión Europea. Al encuentro asisten delegados de Suecia, Dinamarca, Francia, Portugal y España, que tratan de articular una estrategia común que les permita afrontar los constantes ataques a las condiciones de la profesión portuaria.

Así, a la ya maltrecha situación de los estibadores griegos, se ha sumado en los últimos meses el ataque a los estibadores portugueses a través de una Ley de Puertos que elimina de un plumazo buena parte de sus ámbitos de trabajo. De este modo, las empresas logran la sustitución “legal” de trabajadores cualificados y estables por personal precario y mal pagado, primando el beneficio a corto plazo. Frente a esta intención del Gobierno luso el IDC siempre se ha erigido en un baluarte para la defensa de las condiciones laborales de los estibadores, tal como ya sucedió durante la tramitación de las Directivas de 2003 y 2006, que acabaron siendo rechazadas por el propio Parlamento Europeo precisamente por su carácter ultraliberal.

 

El contexto es más preocupante cuando se escuchan las declaraciones del Comisario europeo de Transportes, el estonio Siim Kallas, quien insiste en defender una liberalización a ultranza del sector portuario, cuando con las cifras en la mano, son precisamente aquellos Estados en los que los trabajadores mantienen sus derechos laborales regulados donde las empresas han logrado capear la crisis con mayor éxito e incluso atraer la inversión extranjera, como ha sucedido en España con la entrada de Hutchison en Barcelona o de Hanjin en Algeciras. De ahí que el IDC entienda que sólo sobre la base de los derechos laborales de los trabajadores podrán sentarse las bases para garantizar la recuperación económica que tanto anhela el sur de Europa. Desde este punto de vista, los delegados europeos han expresado su decepción por la falta de diálogo mostrada por la Unión Europea en la Mesa que se comprometió a impulsar a raíz del fracaso de la última Directiva. Si desde el IDC y los trabajadores hay que apostar por la formación, la prevención y la reinversión, por parte de la Unión Europea parecería que sólo se apuesta por los recortes salariales y la precarización del trabajo, políticas abocadas al fracaso.

 

Barcelona se perfila también como la sede de una próxima conferencia de estibadores portuarios, que tendría lugar hacia mitad de diciembre en el World Trade Center y que reuniría a cerca de 70 delegados de más de 10 países europeos.

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