· Edición Digital · Número 22 · Febrero-Marzo 2013 ·

Bruselas

Consecuencias del protocolo de pesca con Mauritania

El pasado 12 de marzo, empresarios y trabajadores del Puerto de La Luz expusieron la debacle que supone para el sector pesquero europeo, en general, y para el puerto canario, en particular, la firma del protocolo entre la UE y Mauritania, ante los miembros del Grupo Trabajo de Acuerdos Pesqueros correspondiente al LDRAC (Consejo Consultivo de Pesca de Larga Duración), presidido por José Ramón Fontán, gerente de la organización de productores pesqueros Anacef.
 

Miguel Rodríguez, representante de los trabajadores del Puerto de Las Palmas, explicó que “los estibadores del Puerto de La Luz hicimos, en su momento, un esfuerzo ímprobo para lograr que la descarga de la pesca se hiciera en nuestro enclave. Ajustamos nuestro salario para hacer la oferta más competitiva, invertimos en formación de maquinaria específica etc. Fue una apuesta decidida por parte de toda la comunidad portuaria que, además, se dotó de infraestructuras, algunas incluso pagadas con fondos de la UE, para dar respuesta a esta demanda. No entendemos ahora que nuestros propios representantes, los europarlamentarios, los que tendrían que velar por nuestros intereses y nuestro futuro firmen un acuerdo que condena todo este proyecto en beneficio de un país ajeno a la UE que, por otro lado, se beneficia de ayudas para el Desarrollo”,

15 sectores (industria del cartón, de plásticos, consignatarias, frigoríficos, compañías estibadoras, etc) y más de 100 empresas afectadas, así como la pérdida de 3.000 puestos de trabajo es el resultado de la aplicación del Protocolo de Pesca en el Puerto de La Luz.
Bernardino Santana, en nombre de Fedeport, la Federación de Empresarios más representativa del Puerto de Las Palmas, solicitó que se establezca “un periodo transitorio de desinversión en Canarias. Unos años en los que podamos buscar alternativas a esta actividad y en los que la pesca se retire de manera paulatina”. “Estamos dispuestos”, apostilló “a ofrecer el conocimiento, el valor añadido que hemos obtenido después de 50 años de manipulación pesquera en Canarias a Mauritania, incluso a la implantación de empresas en el país africano”.

Roberto Cesari, miembro de la Dirección General del Mar de la UE, presente en la reunión de trabajo, se interesó mucho por la propuesta canaria, ya que se encuentra en consonancia con los objetivos de la Comisión en materia de Cooperación y Desarrollo. Santana le explicó que para poder ejecutarla es necesaria la implicación y la colaboración tanto de la UE como del Gobierno español y del canario.

Al día siguiente, la delegación canaria viajó a Estrasburgo para reunirse con varios miembros de la Comisión de Pesca de la UE a los que expusieron la importancia del cambio del Protocolo para evitar el hundimiento del sector pesquero en Europa en general y en Canarias en particular. Especialmente drástica es la situación de la flota cefalopodera que actualmente no puede faenar en aguas mauritanas porque quedo fuera del Acuerdo debido a que Comisión Europea hizo caso de un informe falso, que afirmaba que la supervivencia del pulpo en la zona estaba en peligro por la sobre explotación cuando, estudios científicos independientes avalan que esta especie se encuentra en el momento de mayor existencia desde hace 35 años.
 

Portafolio: