· Edición Digital · Número 3 · Septiembre 2009 ·

Barcelona

Los estibadores ayudan a la tripulación del Teresa del Mar

El grupo Contenemar-Iscomar, igual que en otros puertos, ha dejado de operar tras varios meses de pasar dificultades. Pero así como con los estibadores ha llegado a acuerdos, con la tripulación de varios de sus barcos ha sido muy irresponsable.

Los estibadores de Barcelona tuvieron que negociar varios aspectos que les afectaban de manera distinta. Mediante estos acuerdos se hizo posible la retirada total de contenedores de la terminal y se formó una estructura portuaria para operar los barcos de Ropax, que todavía siguen operando en Barcelona. En el terreno laboral se consiguió que los trabajadores de una de las terminales afectadas cobraran los atrasos hasta día de hoy.

Sin embargo, el Grupo Contenemar no ha asumido sus responsabilidades con las tripulaciones de varios barcos de la compañía, como el Teresa del Mar, en Barcelona, el Gracia del Mar en Vigo y el Julia del Mar en Valencia. Los marineros llevan meses abandonados en los muelles y sobreviven gracias a la solidaridad de los trabajadores del puerto y de alguna autoridad portuaria. No quieren abandonar su barco ya que es lo único que puede garantizarles cobrar sus salarios atrasados.

En Barcelona, han sido los estibadores y los remolcadores los colectivos más volcados en apoyarlos, así como algunos responsables de la Autoridad Portuaria. De todas maneras, esta última ha impedido en numerosas ocasiones que los medios de comunicación llegaran hasta ellos, haciendo invisible esta descarada injusticia. Por su parte, los estibadores de Barcelona han contribuido facilitándoles comida y agua potable para que puedan resistir, así como intentando mediar entre ellos y la Autoridad Portuaria para que no se queden sin energía.