· Edición Digital · Número 6 · Febrero 2010 ·

Bilbao

Sindicatos unidos frente a la patronal

El principal punto de desacuerdo del convenio colectivo es el apartado relativo a las aportaciones económicas que la patronal quiere que hagan los portuarios en caso de una bajada en la actividad.

El puerto de Bilbao sigue enfrascado en buscar posibles soluciones para paliar los efectos de la crisis, mediante las negociaciones que están manteniendo las empresas estibadoras y los sindicatos Coordinadora, UGT, ELA y LAB en representación de los trabajadores. La dársena vasca presenta una caída en la actividad del 16% en el acumulado anual, por lo que todos los esfuerzos de los sindicatos se concentran en conseguir mantener el empleo y ajustar los costes de la sociedad de estiba a la situación actual.

El principal problema en estas negociaciones se centra en el tema de las aportaciones económicas que la Autoridad Portuaria espera que desembolsen los estibadores en el caso de que haya una caída de los tráficos tal que no permita cubrir las 16 jornadas mensuales mínimas fijadas por las empresas para no entrar en pérdidas. Del mismo modo, la Autoridad Portuaria ha amenazado con recurrir a un ERE de suspensión por un plazo de seis meses.

Por su parte, los sindicatos han dejado claras sus reclamaciones. Si bien el ERE puede llegar a ser negociable, han exigido que se actualicen los salarios de los trabajadores ya que son los mismos desde 2008. Además los sindicatos insisten en que haya dos trabajadores de rotación dedicados al transporte horizontal exclusivamente.

Otra exigencia de los estibadores es que en el caso de que se den prejubilaciones entre los fijos de empresa y las empresas quieran realizar contrataciones nuevas, lo hagan contando con los trabajadores de rotación. Actualmente en Bilbao hay 25 trabajadores fijos de empresa en edad de prejubilarse.

Por otro lado, un dato positivo puede aportar cierta luz a este desacuerdo, el puerto de Bilbao remontó en noviembre la bajada de tráficos de 2009. De este modo, la dársena ha conseguido aumentar su actividad moviendo más de 2,5 millones de toneladas gracias a la subida de los graneles sólidos y la carga convencional.