· Edición Digital · Número 6 · Febrero 2010 ·

Valencia

La posible marcha de MSC hace saltar las alarmas

El puerto de Valencia vive atento a la posible marcha de los trasbordos ya que gracias ellos se han mantenido con cifras positivas.

La dársena valenciana vive en jaque desde que sabe de la posibilidad de un desvío del tráfico de contenedores de trasbordo de MSC Internacional, empresa que durante la última semana de enero se ha estado entrevistando con los diferentes agentes que intervienen en el proceso para abaratar los costes. Lo cierto es que MSC y su gerente en Valencia, Sven Valentin, creen que gran parte de culpa en el precio de este tipo de tráficos reside en los costes de la estiba en el puerto valenciano. Ya durante su intervención en la Comisión de Fomento, Valentin aseguró que el coste del trabajador portuario era extremadamente caro. Por este motivo, MSC propuso una rebaja en sus salarios.

Por su parte, los estibadores pertenecientes a Coordinadora de Valencia celebraron una asamblea extraordinaria el 29 de enero para tratar el tema. Si bien los estibadores reconocen que hay un problema de competitividad respecto a otros puertos del Mediterráneo y que MSC tiene propuestas en firme de otros enclaves para llevarse el transbordo de Valencia, no han admitido realizar una rebaja en sus salarios para evitar dicho traslado, considerando la exigencia la naviera como una extorsión. Pedro Vicente, presidente del Comité de Empresa, ha declarado que para superar la crisis hay que apostar “por tres pilares fundamentales: la productividad, la profesionalidad y la estabilidad laboral y no por bajar los jornales que es una barbaridad”.

El presidente de SEVASA-Apie ha afirmado que el puerto de Valencia se sitúa entre los primeros puertos de Estado en cuanto a rendimiento se refiere. De este modo, en los primeros meses del pasado año, los incrementos en el tráfico de trasbordo sobrepasaron el 40%. Entre abril, mayo y junio, esas subidas se hicieron menos acentuadas, con un 29,48% más a finales del primer semestre. A partir de ahí, la ralentización del tráfico de trasbordo se traduce en subidas comedidas que no superan el 20% en septiembre, octubre y noviembre. En noviembre Valenciaport llegaba a los 3,34 millones de TEUs, de los cuales 1,67 millones son de trasbordo, manteniendo, a pesar de las bajadas, una estabilidad envidiable.