· Edición Digital · Número 8 · Mayo 2010 ·

Algeciras

Una de cal y una de arena

El puerto de Algeciras vive una curiosa situación estos días. Mientras la empresa Maersk amenaza con desviar sus tráficos a Tánger, la empresa Hanjin Shipping apuesta firmemente por la dársena algecireña.

Los estibadores del puerto de Algeciras se encuentran ante un peculiar escenario. El comité de empresa de la APIE del puerto de Algeciras, Marapie, ha hecho público su profundo desacuerdo con las medidas tomadas por Maersk para desviar parte del tráfico de contenedores del puerto de Algeciras a Tánger, ya que, en diciembre de 2008 se firmó un convenio colectivo con la empresa que tenía vigencia hasta 2010 y la empresa no lo está cumpliendo.

En este convenio se establecía un acuerdo para la fidelización de los volúmenes de tráfico de contenedores en Algeciras. No obstante, con esta amenaza, se incumple el convenio de forma drástica. Según el comité de empresa esta medida sólo responde a la intención de Maersk de monopolizar los tráficos del estrecho de Gibraltar y han dejado claro que harán lo posible para que el convenio firmado se cumpla.

Por otro lado, la empresa Hanjin Shipping está realizando una apuesta firme por la dársena algecireña mediante una fuerte inversión para la automatización de su terminal, aunque en un principio hubo desacuerdos respecto al nombramiento de los trabajadores, ya que la empresa coreana quería hacerlo con total libertad. Los estibadores por su parte, si bien entendían que tras este proceso de automatización no se iban a necesitar estibadores para realizar algunas tareas, no estaban dispuestos a perder puestos de trabajo innecesariamente.

Sin embargo, tras un proceso de negociación se ha conseguido llegar a un principio de acuerdo sobre los grupos que operarán en la terminal. Así las cosas, a pesar de que no se puede hablar de un número concreto de trabajadores por mano, se ha conseguido alcanzar un acuerdo que ha sido del agrado de las dos partes.