· Edición Digital · Número 11 . Noviembre 2010 ·

Las Palmas

Taller de defensa personal para mujeres maltratadas

El sindicato de estibadores portuarios de Las Palmas, ASEP, consciente de la lacra social que supone la violencia de género, ha organizado una serie de talleres sobre defensa personal orientados, fundamentalmente, a mujeres que han sufrido este problema.

El primer taller se celebró en Las Palmas de Gran Canaria, en los locales de la sede sindical en La Isleta, en julio, dentro del marco de la conmemoración del 30 aniversario de Belén María, y actualmente, gracias a la colaboración con la Concejalía de Igualdad del Ayuntamiento de Teror se ha desarrollado el segundo en este municipio.

Los dos han sido impartidos por el maestro Ayose Martín, cinturón negro de Combat Sambo, cuatro veces campeón de España y tres de Europa, además de ganador de numerosos certámenes internacionales.

Doce mujeres del municipio de Teror han tenido la oportunidad de conocer “una herramienta que puede serles de gran ayuda para poder rechazar una posible agresión y aprender los mecanismos necesarios para protegerse", explica Miguel Rodríguez, presidente del sindicato portuario. “Para los estibadores es una gran satisfacción poder ayudar a estas mujeres víctimas de la violencia machista a mejorar su autoestima y a ser capaces de autoprotegerse, ya que aunque cuentan con el apoyo de la legislación, que ha avanzado de manera considerable en los últimos tiempos, es importante que, paralelamente, ellas sepan desviar un ataque y escapar de situaciones indeseables”.

Ayose Martín explica que "no es necesario ser muy fuerte, ni tener unas características físicas determinadas para repeler una agresión, simplemente hay que conocer las técnicas precisas, y aunque parezca imposible, una mujer puede aprender a defenderse con ellas".

Lourdes, nombre ficticio de una de las asistentes al taller celebrado en Teror, cuenta que para ellas “ha sido muy importante acudir a estas sesiones. Logramos sentirnos más seguras porque nos enseñan habilidades para desengancharnos de un hombre que nos tenga agarradas y aprendemos también puntos estratégicos y vulnerables del cuerpo que si los golpeamos o pellizcamos pueden sorprender al agresor y darnos unos segundos para escapar”. Todas las asistentes se muestran muy agradecidas por una iniciativa que consideran “muy útil y beneficiosa”.