· Edición Digital · Número 11 . Noviembre 2010 ·

Gran Bretaña

El gobierno británico quiere privatizar los puertos

El Gobierno británico ha aprobado un Plan Nacional de Infraestructuras con el que, entre otros aspectos, intenta convencer a las autoridades portuarias a que presenten propuestas de modernización y privatización.

El plan ha sido presentado por el secretario de Estado para el Comercio del Tesoro británico, un nuevo cargo en el que confluyen la supervisión de las reformas financieras y la potenciación del atractivo fiscal de Reino Unido para empresas e inversores. Es decir que por un lado debe animar a los fondos especulativos mientras por el otro le encargan reformar el sistema financiero. Una aprente contradicción que para un gobierno conservador como el actual no es tal.

De todas maneras, no sólo los herederos de Margaret Teacher han pretendido algo así. En el pasado mes de enero, aún bajo el Gobierno laborista, el puerto de Dover, uno de los más importantes del país, presentó un plan de privatización al Ejecutivo británico a pesar de ser rechazado por sus principales clientes y pore las autoridades locales. La principal finalidad era conseguir fondos para la ampliación de la dársena, pero, de momento, no ha sido aprobado. Otros puertos como Milford Haven, Tyne, Belfast y Aberdeen ni siquiera presentaron planes, a pesar de que el Gobierno laborista les había animado a ello.