· Edición Digital · Numero 12 · Febrero 2011 ·

Los puertos deben ser un motor de recuperación económica

En una situación de crisis como la actual, los estibadores, directamente, nos hemos bajado el salario, estamos soportando EREs en diferentes puertos, trabajamos menos y esto repercute en nuestro jornal. Y todo esto, sin necesidad de conflictos, porque somos conscientes de que a todos nos intersa que los puertos sigan siendo un importante motor económico del país, que nos permita recuperar la normalidad económica. Pero parece que no todos en la comunidad portuaria tienen el mismo sentido de la responsabilidad colectiva.

Precisamente en este momento, una interesada interpretación de la ley en Gijón amenaza con hacer saltar por los aires la estabilidad conseguida con la aprobación de la Ley de Puertos y parece que quiere impedir que nos centremos en mejorar el funcionamiento conjunto de todo el sistema portuario mediante un buen Acuerdo Marco, entre otras cosas.

Los estibadores somos conscientes de que la Ley regula las normas del juego en un sector en el que la competitividad es compañera de viaje. Por eso, el nivel de cualificación de los trabajadores de la estiba está más que demostrado y el servicio que prestamos es de calidad y está garantizado. Los estibadores cobramos en función de nuestra productividad, algo de lo que ahora se habla mucho, y necesitamos que los tráficos vengan a nuestros puertos, que las empresas obtengan beneficios y que el sistema sea productivo.

Los trabajadores portuarios tenemos el mismo interés que el Gobierno y el resto de la comunidad portuaria en que el sistema funcione. Los estibadores somos parte de la cadena de producción y estamos integrados en ella. La nueva ley reconoce esta situación y, aunque cada eslabón de esta cadena la hubiese redactado de otra manera, ofrece garantías de futuro y estabilidad al sector en general y a los estibadores en particular.

Por los sacrificios realizados y por la responsabilidad demostrada, no permitiremos que algunos, que nunca tienen bastante, den al traste con la posibilidad de conseguir que los puertos españoles sean un motor importante en la recuperación económica del país. Como en otros sectores, siempre hay quién se aprovecha cuando las cosas van bien pero no quiere aportar nada cuando van mal.