· Edición Digital · Número 14 · Junio 2011 ·

Cartagena

Viudes dixit

Adrián Ángel Viudes, en su particular cruzada contra los estibadores, continúa sembrando perlas que esperemos algún día se conviertan en piedras sobre su propio tejado. Viudes se muestra satisfecho por su política de contención del gasto que le ha permitido reducir en un 40% los gastos de estiba y convertirse en el puerto más barato de España para mover mercancías.

Según cuenta a la publicación digital Finanzas.com, en 2007 y 2008, su autoridad portuaria inició una política de contención que se inició con una reducción del 20% del gasto de los suministros externos como el agua y la luz, que siguió con la reducción por decisión del gobierno de la nación de un 5% del sueldo de los funcionarios y continuó con una disminución del 15% de los gastos corrientes, especialmente en subvenciones y ayudas.

Para Viudes, la partida de ajuste más significativa viene de la aplicación de la ley de la estiba, indicando que el 60% de lo que supone la descarga de un barco tiene que ver con las tareas de estiba, mientras que el 40% corresponde a la tasa que el puerto cobra al buque, la tarifa por tonelada de mercancía, los amarradores, remolcadores y prácticos.

Sin atisbos de mala conciencia, Viudes se atreve a decir que sin saltarse la ley (es su opinión, no la de los jueces que han resuelto contra él) ha conseguido que la exclusividad para los estibadores tenga sólo que ver con la descarga del barco en el muelle y que el resto del movimiento de la mercancía lo puedan hacer las empresas con el consiguiente ahorro y el plus de competitividad que eso supone para la Autoridad Portuaria de Cartagena. También ha osado referirse a la conflictividad laboral con Coordinadora, que según él ha propiciado esta medida de ahorro (una palabra que no coincide con la de la contabilidad de la Sociedad de Estiba).

El señor Viudes debería bajar de su nube-cortijo y explicar, cuando haga declaraciones, el coste real de su política, las sentencias perdidas, las multas pagadas e impagadas, la bancarrota de la Sociedad de Estiba, la pérdida de tráficos y la descomunal deuda que trasladará a las empresas estibadoras o a Puertos del estado, etc.

También es síntoma de su caciquismo acusar a los estibadores de todos los males cuando el único interés de Coordinadora es que en Cartagena se aplique la Ley de Puertos, como en el resto de los puertos españoles, no interpretaciones como la suya. Ya se sabe, un garbanzo no hace cocido. ¿O era un garbanzo negro?

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