· Edición Digital · Número 15 · Julio 2011 ·

Editorial

Aprovechemos una etapa en la que no necesitamos actuar a la defensiva

Hemos entrado de lleno en una nueva etapa cuyos rasgos más importantes son la aplicación de la nueva Ley de Puertos, la transformación de las sociedades de estiba, la remodelación de la representatividad patronal y de nuestro interlocutor y la negociación de un nuevo Acuerdo Marco contando con la totalidad de las fuerzas sindicales presentes en el sector de la estiba. Es una nueva etapa que, como siempre, no está exenta de riesgos, pero que nos permite trabajar con la mirada un poco más lejos, sin la urgencia de las batallas que nos obligan a pensar casi exclusivamente a la defensiva. Es, por lo tanto, un momento que debemos aprovechar para recuperar el aliento, reflexionar más estratégicamente, actuar con más previsión y formarnos sindicalmente.

La Asamblea General realizada en Huelva el 16 y 17 de junio pasado transcurrió con más tranquilidad que en otras ocasiones a causa de que los últimos conflictos a nivel estatal parecen resueltos por el momento. Esa tranquilidad facilitó que pudieramos intercambiar multitud de ideas sobre como abordar con más claridad los conflictos que día a día se suceden en cada puerto y constatamos como la larga negociación de la Ley de Puertos nos ha entrenado para poder defender su aplicación buscando el menor perjuicio para nuestro colectivo.

Hemos ratificado la plataforma sindical conjunta presentada a Anesco para la negociación del próximo Acuerdo Sectorial, con la incorporación a la mesa de negociación de UGT y CCOO, junto a Coordinadora y CIG. Tenemos una patronal a la que la ley reconoce su validez para negociar y una plataforma sindical conjunta. Y, por todo ello, debemos afrontar la negociación con optimismo, pero sin dejar de estar atentos a los profundos cambios que se producen en el entorno portuario.

Los comportamientos de las grandes empresas multinacionales pueden dar al traste con acuerdos que hace años eran seguros. Las autoridades portuarias ya no participan en el capital de las sociedades de estiba pero tienen más autonomía para regular algunos aspectos que pueden afectar a nuestras relaciones laborales. La Unión Europea sigue intentando regular el sector con decisiones que también influirán en las decisiones de nuestros gestores públicos nacionales. Y la competencia mal interpretada entre algunas autoridades portuarias puede llevarnos a situaciones de malestar o desconfianza entre nosotros.

Ahora es el momento de consolidar nuestra fuerza sindical compartiendo con previsión y perpectiva global todo aquello que suceda en nuestros puertos, participando con seriedad y solidaridad en nuestros órganos de coordinación y reflexionando con madurez sobre nuestras posibilidades de futuro.