· Edición Digital · Numero 16 - Octubtre 2011 ·

Cartagena

Los estibadores denuncian irregularidades en la contratación y el mal estado de las instalaciones

Los compañeros del puerto de Cartagena denuncian las irregularidades en la contratación por parte de Ership para dar servicio a Repsol y el grave abandono del edificio de Sesticarsa.

La carga de 5.700 toneladas de coque en el Muelle Sur; hubiera supuesto trabajo para un equipo de stibadorees de 14.00 horas a 20.00 horas, según el parte de trabajo de la empresa Ership, S.A., adjudicataria del contrato de servicio de la Refinería Repsol en Cartagena.

No obstante, el parte de trabajo emitido por Ership a SESTICARSA es irregular, en tanto que la solicitud de personal no cumple lo estipulado por el III Acuerdo Marco de la Estiba y por el Convenio Colectivo vigente en el puerto de Cartagena.

Según el Convenio vigente, para dar servicio a un buque de estas características es necesaria la contratación de, al menos, 1 capataz, 1 manipulador, 1 grúa privada y 1 especialista (en este caso amantero); el doble de los solicitados por Ership a SESTICARSA.

"Esos comportamientos que son conocidos y tolerados por la Sociedad de Estiba, no sólo supone en si mismo una irregularidad sino que su permanencia supone generar pérdidas económicas", subrayan desde el sindicato en un escrito firmado por los delegados de personal de SESTICARSA contra Ership.

Continúa el escrito: "atendiendo a que estas dos realidades son conocidas y amparadas por SESTICARSA, nos reservamos acciones para solicitar sus responsabilidades personales tanto en el ámbito civil como en el penal, ante el supuesto que no actuasen contra el intrusismo o creasen situaciones que supongan la defensa del objeto social e intereses económicos de la Sociedad de Estiba".

A parte de estas irregularidades, los estibadores de Cartagena también han denunciado el abandono del edificio de Sesticarsa y han realizado numerosas fotografías, como muestra, de las zonas de ducha y los vestuarios con los azulejos caídos. Los representantes sindicales han puesto el asunto en manos de los servicios jurídicos para presentar una denuncia ante el ministerio de Trabajo, dado el peligro que corren por la falta de higiene y mantenimiento de las instalaciones.