· Edición Digital · Número 17 - Diciembre 2011 ·

Estados Unidos

Indignados llevan su protesta a los puertos

Miembros del movimiento Ocupa Wall Street intentaron el pasado 12 de diciembre cerrar varios puertos de la costa oeste de Estados Unidos para denunciar las desigualdades que persisten en la economía, el elevado desempleo y un sistema financiero que, a su juicio, solo beneficia a los más ricos. Los manifestantes lograron paralizar varias terminales, pero no consiguieron llevar a cabo el bloqueo a gran escala que habían prometido.

Las protestas afectaron principalmente a las instalaciones portuarias de Long Beach y Oakland en California, así como en Portland, en el estado de Oregón, y en Seattle si bien su impacto en la jornada laboral fue moderado en la mayor parte de los casos.
En Portland en torno a dos centenares de personas lograron impedir el tránsito de vehículos hacia las dos terminales principales del puerto mientras que en Longview (Washington) unos 60 manifestantes impidieron las operaciones en el único muelle.

La situación más tensa se vivió a la entrada del puerto de Long Beach, donde la policía interveno para forzar la dispersión de otras 200 personas que trataban de impedir el tránsito de vehículos y al menos dos de los manifestantes fueron arrestados.

El plan de Ocupa los Puertos tenía como objetivo paralizar las terminales de Los Ángeles, Long Beach, Oakland y San Diego en California, Portland en Oregón, Tacoma y Seattle en Washington, entre otros.

Ya en noviembre pasado, los más de 4.500 manifestantes que salieron a las calles de la ciudad californiana de Oakland impidieron el normal funcionamiento del puerto local, el tercero más importante en el Pacífico estadounidense. Los manifestantes lograron bloquear varias puertas de acceso al recinto portuario, paralizando su normal funcionamiento durante varias horas.