· Edición Digital · Número 17 - Diciembre 2011 ·

Tanger

La conflictividad de Tánger Med

El conflicto sociolaboral que mantenía enfrentados a estibadores y terminales de contenedores en Tánger Med desde hacía dos meses y que había propiciado el desvío de tráficos a otros puertos -entre 30.000 y 35.000 contenedores semanales extras recalaron en dársenas como Algeciras y Málaga-, parece que, finalmente, podría llegar a su fin. Ambas partes han pactado un calendario de negociaciones con el objetivo de lograr un compromiso de paz social hasta 2014 en el puerto marroquí, que trabaja para recuperar sus tráficos.

La demanda de mejoras sociales por parte de los estibadores marroquíes empujó a las navieras a abandonar Tánger Med, elevando la repercusión pública del conflicto.

Así, Maersk, Safmarine y CMA CGM, entre otras, sacaron del cajón planes de contingencia para realizar sus transbordos en otros puertos. Aunque la mayoría de navieras ha preferido no posicionarse públicamente sobre el conflicto social entre estibadores y terminales, parece que la decisión de dejar de operar en el puerto marroquí se tomó para debilitar a los sindicatos y poder resolver el problema con mayor celeridad.

A mediados de octubre, las dos terminales de contenedores de Tánger Med, APM Terminals y Eurogate, decidían paralizar su actividad por la fuerte caída del rendimiento provocada por una supuesta huelga de celo de los estibadores, que pedían mejoras sociales tras haber conseguido ya un incremento salarial, apoyados por el sindicato Union Marocaine du Travail (UMT). Para las terminales, sin embargo, el problema principal residía en que este sindicato pretendía intervenir en temas que formaban parte de la gestión empresarial, como la elección de trabajadores o la readmisión de aquellos despedidos por faltas profesionales.

Pero la normalidad ha comenzado a asentarse de nuevo en el tráfico de contenedores en el Estrecho de Gibraltar. Tras varias semanas de inactividad en las terminales, los trabajadores y la dirección de Eurogate han llegado a un principio de acuerdo. Con él, las partes han acordado el pago de los días no trabajados y han establecido un calendario de negociaciones con los asuntos que aún no se han resuelto para intentar alcanzar un compromiso de paz social hasta 2014, tras una reunión que duró más de nueve horas y a la que asistieron las máximas autoridades de la zona.