· Edición Digital · Número 2 · Julio 2009 ·

Las Palmas de Gran Canarias

Sestiba deja al Puerto de La Luz y de Las Palmas sin centro de formación

Marruecos, el principal competidor del puerto canario, ha abierto su propio centro logrando desplazar a Las Palmas como referente.

La mala gestión de la Sociedad Estatal de Estiba y Desestiba (Sestiba) ha vuelto perjudicar al Puerto de La Luz y de Las Palmas. Esta vez, el abandono de las instalaciones del centro de formación del puerto ha hecho que Marruecos haya abierto su propio centro que, en dos años, se ha convertido en un referente de formación para el sector portuario africano.

El centro canario, que junto con el de Valencia, Barcelona y Algeciras son lo únicos que hay en el Estado, nació con la intención de ser un lugar de referencia de formación portuaria para África. Para ello, se contó con una fuerte financiación Europea, se construyó específicamente un edificio que costó 2,7 millones de euros. En las dos plantas de dicho edificio, Sestiba distribuyó, por un lado, sus oficinas administrativas y, por otro, siete aulas con capacidad para 25 alumnos cada una de ellas. Además, se dotó al centro con un sistema de simulación de maquinaria portuaria de última generación diseñado e instalado por la empresa Indra y cuyo coste fue de 130 millones de pesetas (781.315 €).

Cuando finalizó su construcción y el centro abrió sus puertas, Sestiba realizó una intensa campaña promocional para darlo a conocer en África y se suscribieron convenios con varios países llegando a formar a estibadores africanos en los dos años posteriores. Tras este prometedor inicio, empezaron las discrepancias entre Indra y Sestiba en torno al mantenimiento de los simuladores, que concluyó con una sentencia desfavorable a la sociedad y que apuntaba la existencia de irregularidades en el uso del dinero destinado a los simuladores. Aún así, a día de hoy, el novedoso sistema de simulación sigue inactivo mientras que en el resto de puertos españoles funciona a pleno rendimiento.

Paralelamente, el edificio en el que se ubican los simuladores y el centro de formación fue objeto de una curiosa operación inmobiliaria, ya que fue comprado por la Autoridad Portuaria por 5 millones de euros como parte del plan de saneamiento de la sociedad, para posteriormente realquilarlo a la propia Sestiba. En esta misma operación se tomó además la decisión de trasladar la parte administrativa a otro edificio manteniendo el centro de formación y siendo el lugar en el que hoy en día se realizan los nombramientos.

A pesar de todo, Sestiba sigue pagando 61.000€ anuales por el alquiler de las oficinas, y otros 23.000€ por el alquiler de las instalaciones destinadas a los trabajadores, que además se encuentran en estado de semi-abandono. Ante tal situación, Marruecos no ha tardado en adelantarse al Puerto de La Luz y de Las Palmas y establecerse como referente para la formación de los estibadores del área creando un su propio centro hace dos años. Asimismo, desde hace más de tres años, el puerto canario ha perdido además las cantidades que percibía de Puertos del Estado para este capítulo de formación, y que ascendían a 120.200 euros anuales.

Todo este cúmulo de contratiempos, pueden ayudar a clarificar las razones por las que Sestiba acumula una deuda de más de 14 millones de euros. Deuda que, evidentemente, no se debe al coste salarial de los trabajadores, tal y como sostiene la dirección de Sestiba en el expediente de regulación de empleo que ha presentado.