· Edición Digital · Número 2 · Julio 2009 ·

Cartagena

Viudes pide la disolución de Sesticarsa

La Autoridad Portuaria de Cartagena afirma que el pago de 1,7 millones de euros por horas extras no declaradas sitúa a la sociedad de estiba en una quiebra técnica.

Adrián Ángel Viudes, presidente de la Autoridad Portuaria de Cartagena, ha solicitado al Consejo de Ministros la disolución de la empresa pública de Sociedad de Estiba de Cartagena. La causa aducida es que, tras perder en la vía administrativa todos los recursos planteados por la Tesorería Territorial de la Seguridad Social, la sociedad de estiba tiene que pagar más de un millon y medio de euros en concepto de horas extra a los estibadores por él sancionados.

Según Viudes, este pago hace que el mantenimiento de Sesticarsa sea económicamente inviable. Por este motivo, el objetivo actual de la Autoridad Portuaria es apelar al Consejo de Ministros para disolver la sociedad y que se libere a la Autoridad Portuaria de este servicio ya que ahora participa con el 51% en Sesticarsa. En declaraciones a El Faro de Cartagena, Viudes afirmó que “si se produce esta disolución, los propios armadores tendrán que contratar a las empresas de estibadores que se constituyan”. No obstante, si el Consejo de Ministros finalmente decide no disolver la sociedad de estiba, Viudes confia en que Gobierno ponga los medios necesarios para que ésta sea viable económicamente.

Ante tales intenciones, los representantes sindicales cartagineses se han manifestado totalmente en contra. Damián Reyes, ex presidente del Comité de Empresa y estibador despedido en su día por Adrían Angel Viudes, ha culpado al actual presidente de la Autoridad Portuaria de Cartagena de la actual situación de la dársena cartaginesa. “Durante 2008, el presidente no dejó trabajar a los estibadores más de 1.500 horas. De manera que fueron desminuyendo los ingresos”, ha afirmado Reyes en referencia a la quiebra de Sesticarsa.

Del mismo modo, apunta que la intención de Viudes es eliminar la sociedad de estiba haciendo que cada empresa recurra a sus propios trabajadores fijos. Por esta razón “se han dejado de solicitar estibadores imprescindibles en los grupos de trabajo para diversas actividades como el transporte horizontal, las operativas con plataformas o controladores. A su vez, ha permitido que esas jornadas las hagan empleados de cada empresa cuya formación es la de mantenimiento de maquinaria o reparaciones”. Con estas acciones, en opinión de Reyes, queda claro que la intención de Viudes es la de hacer inviable cualquier tipo de sociedad que aglutine a los estibadores en el puerto de Cartagena.