· Edición Digital · Número 19 · Mayo 2012 ·

Reforma laboral

Huelga General

El pasado 29 de marzo todos los puertos españoles secundaron la huelga general en protesta por una Ley que entienden inútil e injusta, que quebranta sin contemplaciones gran parte de los derechos que los trabajadores han necesitado años para conquistar, que afecta a los cimientos sobre los que se ha construido el estado social.

Todos los puertos en los que la afiliación a Coordinadora es mayoritaria expresaron su rechazo a esta reforma con el paro de 24 horas del 100% de sus trabajadores, con la única excepción de los servicios mínimos, como dicta la ley, que atendieron a las mercancías perecederas y peligrosas.

Como si de una sola persona se tratase mostraron su cohesión y su disposición a enfrentarse a cualquier norma que pretenda socavar los derechos de los trabajadores justo de la manera contraria a la que promulga la nueva ley, Real Decreto 3/2012, a través de la fuerza colectiva, de la unidad.

Porque la reforma laboral del gobierno del PP, no solo recorta derechos sino que afecta a los cimientos sobre los que se ha construido el estado social, poniendo en manos del empresario un poder que desequilibra las relaciones laborales y que limita la capacidad de negociación sindical para arrancar acuerdos mediante los convenios colectivos.

Y asi, con grúas mirando al cielo, carreteras semivacias y muelles con una actividad practicamente inexistente, los estibadores españoles dieron la espalda, no solo a la reorma laboral de este gobierno sino al sector financiero internacional, a la especulación económica y a la desregulación de los sectores como causantes de las crisis cíclicas del sistema capitalista. También a las opciones políticas que han aceptado como única salida de la crisis las recetas del capitalismo especulativo en contra del pueblo; las políticas duras de austeridad a costa del incremento del paro; y el recorte del estado del bienestar y de los derechos sociales básicos para financiar y sanear a la banca.

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