· Edición Digital · Número 20 · Julio-Agosto 2012 ·

Brasil

Estibadores del puerto Santos en huelga

El pasado 31 de mayo una huelga de estibadores del puerto de Santos, el mayor de Brasil, paralizó las operaciones de embarque y desembarque en 20 de los 29 buques atracados. La huelga comenzó en la noche del martes, y no afectó el movimiento de cargas líquidas cuya transferencia con los barcos se realiza por tuberías. En cambio, las operaciones que exigen la intervención de trabajadores, como el transporte de contenedores, quedaron en su mayoría paralizadas.

El conflicto se desencadenó en torno a una exigencia del Ministerio para que se respete un mayor intervalo entre los turnos trabajados por los estibadores, una exigencia que amparándose en la salud del trabajador, en realidad repercute en su bolsillo, toda vez que le obliga a trabajar menos.

Aunque en un primer momento fueron las operaciones con contenedores las más afectadas por la medida, la afectación también se trasladó a las operaciones de cargas secas a granel como soja, mijo y azúcar. A pesar de que la mayor parte del proceso de embarque en este tipo de productos es automatizada con cintas y cargadores mecánicos, la operación demanda el concurso de operarios para la nivelación final de la carga embarcada.

Tras dos días de inactividad, los 7.000 trabajadores temporales del Puerto de Santos reanudaron la actividad. Una decisión del Tribunal Regional del Trabajo, determinó que las operaciones se mantuvieran al menos al 70% del volumen real. La multa impuesta a los sindicatos, en el caso de incumplimiento de la sentencia, se fijó en 100 mil dólares por día.

La Federación Nacional de Estibadores (FNE) convocó en junio una reunión para debatir la huelga en Santos. También iba a estar presente en dicha reunión el presidente del Sindicato de Trabajadores Portuarios de Espíritu Santo y la Intersindical Portuaria.