· Edición Digital · Número 19 · Mayo 2012 ·

Chile

La Zona Latinoamericana de IDC se solidariza con los Trabajadores Portuarios de Talcahuano

El pasado 7 de mayo, trabajadores portuarios de Talcahuano (Chile) iniciaron una marcha hacia la capital, Santiago, demandando la creación de una red de protección social para los afectados por el terremoto-tsunami de 2010 que destruyó por completo el puerto. Además, denunciaron que la licitación de empresas privadas a los terminales portuarios estatales, sólo ha significado beneficios para los particulares y para los altos cargos de la empresa pública, dejando de lado a los 180 trabajadores afectados.

Lo cierto es que después de más de dos años de lucha no se han obtenido respuestas concretas a la solución de sus reivindicaciones. Desde el terremoto de febrero de 2010, los portuarios de Talcahuano se quedaron definitivamente sin su trabajo, pues a pesar de que el puerto arrastraba un abandono por parte del Estado que era su propietario y administrador, el seísmo lo destruyó completamente. Desde esta fecha los trabajadores demandan que el Estado otorgue pensiones a quienes tienen dificultades físicas para continuar trabajando y una indemnización para todos los que trabajaron en este puerto. En total son 180 trabajadores e esta situación.

Así, en un comunicado hecho público, el Sindicato de Trabajadores Portuarios Embaladores del puerto de Talcahuano, integrado en IDC, exige al Estado una red de protección social, por el impacto socio- económico que han sufrido producto del terremoto y privatización del puerto. Para el sindicato, esta red es un derecho adquirido en todos los puertos privatizados de Chile, y debe dotar de pensiones a los más antiguos y a quienes arrastran secuelas de enfermedades y accidentes laborales. También debe aportar indemnizaciones justas que permitan compensar los 20 meses de sin posibilidad de trabajar y los años de trabajo en el puerto.

Según el sindicato, el Gobierno tiene el deber de responder con propuestas y buscar soluciones junto a los trabajadores y hasta el momento tan solo han sido convocados a interminables reuniones, planteando como única solución a su situación la reconstrucción del terminal portuario.