· Edición Digital · Número 19 · Mayo 2012 ·

Fondos europeos de cohesión

Inversiones portuarias europeas en entredicho

El Tribunal de Cuentas Europeo ha presentado un informe sobre proyectos portuarios cofinananciados por la UE, que facilitó 2.800 millones entre 2000 y 2006, cuyos datos son demoledores. Sólo 11 de los 27 proyectos auditados -es decir, el 40 por ciento-, con un coste total de 1.700 millones y una cofinanciación europea de 726 millones, resultaron "eficaces" para apoyar la política de transporte.

El estudio se llevó a cabo en cuatro Estados miembros beneficiarios de la mayor parte de los fondos europeos: España, Grecia, Italia y Francia. En el caso de España, destinataria de más del 50 por ciento de los Fondos Estructurales y de Cohesión en el período analizado, el Tribunal seleccionó las regiones de Galicia, Andalucía, Canarias y Asturias. Y los datos recogidos son contundentes. Sólo 4 de los 12 proyectos que contenía la muestra son considerados eficaces. Es decir, poco más del 30 por ciento. Se trata, en concreto, de las obras del puerto exterior de Ferrol, con una ayuda de 38,5 millones, la construcción de un dique de protección y renovación de una terminal en el enclave de Las Palmas, que se benefició de 11,9 millones, y la ejecución de dos muelles en la dársena de Avilés, con 6,5 millones.

Además ciertas construcciones no se habían finalizado, caso de la ampliación de Gijón, que recibió 248 millones, y el puerto exterior de A Coruña, con 258 millones de cofinanciación. Algunas, incluso, no se utilizaban, como los puertos vacíos de Campamento (Algeciras), que se benefició de 16,6 millones, y el puerto canario de Arinaga, que recibió 11,7 millones. Otras instalaciones portuarias, por su parte, necesitan inversiones adicionales significativas para conectarse con el interior y funcionar a la medida de su capacidad. Es el caso de los puertos exteriores de A Coruña y Ferrol, a pesar de que este último proyecto sí se considera eficaz.

Con todo, el Tribunal de Cuentas pide a la Comisión un mayor control sobre las obras financiadas para garantizar que se ajustan a los objetivos de la Unión Europea. Y es que también constató que ninguna de las regiones auditadas disponía de un plan de desarrollo portuario estratégico a largo plazo para apoyar las decisiones de inversión.

El informe insiste, en este sentido, en que los proyectos de grandes infraestructuras portuarias requieren una planificación adecuada, por lo que debería presentarse una estimación de los volúmenes futuros de pasajeros y de carga, un estudio del acceso al interior y cualquier cuestión medioambiental, así como un análisis de los costes y beneficios probables. El Tribunal europeo reclama a la Comisión que vele para que los Fondos Estructurales y de Cohesión se utilicen efectivamente en apoyo de los objetivos fijados en los programas operativos. Pide, igualmente, que la Comisión condicione la ayuda de la política de cohesión a la existencia de una estrategia global de desarrollo portuario a largo plazo.