· Edición Digital · Número 21· Noviembre 2012 ·

Un cuarto Acuerdo Marco dotará al sector de estabilidad

“El papel de Coordinadora en esta coyuntura es fundamental. Se basa en la defensa de tres pilares básicos: el reparto del empleo, la solidaridad entre los trabajadores que lo hace posible y la fortaleza de Coordinadora para garantizar que el sistema funcione. Estamos muy orgullosos de estos principios básicos de la organización y vemos el futuro con buenas perspectivas”. Así se expresaba el pasado 19 de septiembre, el coordinador general del Coordinadora, Antolín Goya, en una entrevista concedida a El Vigía.

Goya analizaba en la entrevista cómo se presentaba el inicio del nuevo curso político, económico y laboral para los trabajadores del sector de la estiba. La primera percepción era optimista respecto al futuro más cercano. “En el primer semestre del año notamos una tímida recuperación de la actividad y esperamos que, en el segundo semestre, podamos ver una consolidación de estos repuntes económicos que logren la estabilidad del empleo en el sector”. Y aunque por un lado reconocía el sufrimiento del sector en una crisis tan larga: “Hemos tenido que acometer ERE temporales en prácticamente todos los puertos e incluso alguno extintivo como es el caso de Málaga”, por otro lado era optimista con un sistema que se autoregula y funciona: “El trabajo de los estibadores está vinculado a la productividad, es decir, se reparte entre todos, lo que en momentos de crisis como éste impide medidas más drásticas y permite la competitividad de los puertos”..

Uno de los temas primordiales a corto plazo es poder contar con el cuarto Acuerdo Marco. Y Goya es claro: “Un cuarto Acuerdo Marco supone dotar al sector de unas bases óptimas que regulen sus relaciones laborales, lo que se traducirá en estabilidad y en una competencia sana que logre transmitir una imagen en el exterior de país con garantías. Los tráficos internacionales necesitan estabilidad y el Acuerdo Marco sirve y servirá como garantía de calidad”. A medio plazo “existen grandes debates en la estiba que precisan de solución: la adaptación del sistema de trabajo a la semiautomatización, la participación en mayor medida de la estrategia de los puertos, etc”.

Por otro lado, la gran divergencia con Puertos del Estado respecto a la carga y descarga de vehículos nuevos está creando una sensación de falta de entendimiento premeditada,
“La carga y descarga de vehículos fue el punto estrella en la negociación que se mantuvo con los dos partidos políticos que promulgaron la ley, PSOE y PP. En ella se asumió que la estiba y desestiba de coches es labor de los portuarios, lo que posibilitó el acuerdo. Durante mucho tiempo hemos colaborado para que esa actividad fuese competitiva en España y ahora no sería razonable que se nos quisiera excluir de ella para que la realizaran otros trabajadores. Puertos del Estado y su presidente conocen la realidad de sus puertos y saben que estos necesitan estabilidad y un sistema competitivo de trabajo. Esperamos que la situación no se atasque y fluya hacia unos términos razonables para todos”.

Antolín Goya también se refirió a Cartagena, un conflicto enquistado: “Los trabajadores de Cartagena soportan el acoso continuo de su autoridad portuaria y de algunas de las empresas estibadoras. Es incomprensible que tras las 22 sentencias ganadas en los tribunales por los trabajadores el puerto se mantenga en esta situación de ilegalidad. La de Cartagena es la única sociedad de estiba que no se ha transformado en Sagep. No lo hizo con la ley anterior a Apie y tampoco lo ha hecho ahora. Es incomprensible e inadmisible que se puedan tomar decisiones de este tipo en contra de una ley. Se incurre en un mal ejemplo si se puede elegir qué partes de una ley se cumplen y qué partes no. La única solución como coordinador de Coordinadora que puedo proponer es el cumplimiento de la ley y de los acuerdos nacionales”.

También hizo referencia a la iniciativa TFseMueve, una iniciativa social y empresarial para que Canarias no quede fuera de la red transeuropea de transporte y por tanto de los fondos europeos destinados a su desarrollo. Un tema en el que demostró optimismo: “Europa ha considerado ya en otras ocasiones las especificidades del archipiélago a la hora de elaborar políticas de desarrollo y competitividad para la Unión Europea. ¿Por qué no iba ha hacerlo ahora?”.

Por último, y tras hablar del apoyo del IDC, organismo de que es secretario general, a todos aquellos trabajadores que sientan peligrar sus puestos de trabajo, se refirió a su principal preocupación, la misma que la de los trabajadores de todo el mundo: “La búsqueda de la garantía del trabajo, lograr la estabilidad de las líneas. Por esta razón IDC insiste tanto en la necesidad de la formación y la seguridad, dos pilares fundamentales para hacer un trabajo eficaz y lograr la estabilidad en el ámbito del colectivo de la estiba”.