· Edición Digital · Número 21· Noviembre 2012 ·

Los puertos españoles pararon en solidaridad con los compañeros portugueses

El 25 de septiembre, de 8.00 a 9.00 horas, todos los estibadores españoles pararon su actividad para asistir a asambleas informativas en las que Coordinadora les trasladó su postura de rechazo absoluto a un cambio legislativo que reduce el ámbito de actividad de estos trabajadores en el país vecino y es una muestra más de la tendencia a la desregulación y precarización laboral que vive Europa. 

La Coordinadora Estatal de Estibadores Portuarios, que convocaba la protesta junto a UGT y CCOO, entendía que la reforma que se pretende instaurar en Portugal es una agresión más a los trabajadores, a sus derechos, enmarcada en la tendencia europea a la liberalización del sector, a su desregulación y, como consecuencia, al recorte del estado del bienestar y a los derechos sociales básicos. Durante esta hora se aprovecho para organizar asambleas informativas en las que explicar la situación que se vive en los puertos lusos y la postura de cohesión y coordinación que mantienen los estibadores europeos.

Los estibadores portugueses que, junto a los españoles, son parte de los 120.000 afiliados a IDC (International Dockworkers Council), no comprenden la motivación de estos cambios legales. Afirman que “el gobierno no ha dado a conocer estudios comparativos serios que constituyan la base para una reforma portuaria que garantice una mayor competitividad de los puertos portugueses con respecto a otros europeos. Esta reforma solo conseguirá precariedad laboral”.

Este paro coincidió con el día de la Conferencia de Revisión de la Política Portuaria Europea 2012, que se celebró en Bruselas, y a la que acudieron representantes de IDC para denunciar la situación de los estibadores portugueses y comunicar que si la Comisión Europea no toma en consideración los argumentos esgrimidos por esta organización y media en el conflicto para abrir un camino de negociaciones, los puertos europeos iniciarán acciones de protesta, a finales octubre, que afecten a los buques con origen o destino Portugal