· Edición Digital · Número 11 . Noviembre 2010 ·

La unidad y el esfuerzo colectivo también es protección

Un accidente mortal remueve muchos sentimientos, algunos de rabia y otros de abandono. Nos sitúa entre las ganas de castigar a algún culpable, sea quién sea, y la idea que no vale la pena tanto esfuerzo. A veces no hay un sólo culpable, sino un sinfín de circunstancias que acaban trayendo malas noticias. Pero las circunstancias se pueden cambiar y es ahí donde podemos y debemos esforzarnos entre todos.